11/10/2014
por Esteban Peicovich
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Abel, Hamlet y Caín

Hubo un tiempo en que el Sol era noticia. La pareja cromagnona necesitó un infinito tren de noches para calmar la paura de no saber si habría o no un siguiente día.

Esa duda hizo más oscura la noche.

Hasta que sí. Que por fin el Sol Iba y volvía. Que era de creer. Y así fue que el hombre lo adoró y convirtió en su mayor padrino religioso, proveedor puntual y modelo a seguir. Continuar leyendo →