El primero de los primos
Hay tanto Hamlet en este rostro como en el de la mayoría de los hombres. Pertenece a un interno del Cemic donde sirvió a la ciencia durante 25 años. Parientes que somos de familias distintas, la suya nunca habló. A este longevo pensador le tocaron por nombre dos números “55″? pues la rueda de las mutaciones le destinó jaula no hábitat natural o casa. Nombre que corresponde a los precisos números de años que vivió. El primer domingo de octubre un edema pulmonar agudo se lo llevó a la otra forma de la materia. La que no se ve. Durante 25 años estuvo alojado en el Instituto de Primatología al cuidado del sabio Carlos Nagle y su equipo de biólogas. A nadie quiso más “55″? que a Nagle. Y solo la excelencia espiritual de un científico como él pudo registrar, ahondar y tocar el misterio de un primate tan particular. Lo prueba con creces esta fantástica imagen donde el secreto humano del simio parece salir y mostrarnos cuan primo nuestro lejano es y cuán antigua es la fuente de los genes que iluminaron a Shakespeare hasta sublimar a un Hamlet.
La biografía de “55″? registra que ingreso a la colonia del Cemic (donde hay hoy 72 ejemplares de Cebus Apella) en 1983 y que tras cuarentena y exámenes se lo destinó, según su performance, a “macho reproductor”?. El test de prueba, (una masturbación) arrojó eyaculado con abundantes espermatozoides traslativos, sello de su fertilidad. De fuerte temperamento debió cambiar de jaula en 20 ocasiones por los daños que provocaba. Algo frecuente en machos que manifiestan dominancia y que sufren los monos vecinos y los científicos que los tratan pues reciben rasguños y mordidas. Su primer apareo fue con una hembra identificada como “Pequeña”?, que no resultó preñada, pero sí las que conformaron su primer harén de 7 hembras: Marisa , Moria, María Bonita, Juanita , Bety la Fea, Martita y Delminda. Su primer hijo (con Moria), nació el 26/9/84 en un parto prematuro (120 días, sobre un periodo de gestación de 160 días). La beba murió a los pocos minutos de nacer. De otras relaciones tuvo 19 hijos, 10 varones y nueve mujeres. Su hembra preferida y con quien tuvo mas hijos (6) fue Bety la Fea. Con María Bonita, la segunda en su afecto, 5 . En dos ocasiones “55″? llegó a “donar”? sangre para su hijo Rambo, de 7 años, que murió de un linfoma. Tras esta pérdida “55″? vivió dedicado a su harem, con frecuentes altercados con vecinos (golpes y sacudidas de jaula) a fin de mantener su hegemonía en un condominio de 70 monos “capuchinos”? de solo 3 machos dominantes. Ahora será sucedido por alguno de sus tres hijos: Diego, Cachito y José.
Su fructífero currículum deparó a su paternidad momentos de gloria. Dos de sus hijos varones, habidos con Marisa y Moria, viajaron a USA (Instituto A. Einstein, Bronx, NY), a completar entrenamiento y “recibirse”? de “Auxiliares de pacientes discapacitados”?. Proyección alcanzada por la singular inteligencia de los Cebus Apella y la labor previa realizada en el Cemic con una crianza que los humaniza y acerca a nuestros hábitos. Tanto, que llegan a responder hasta 15 señales de rayos láser de ese tipo de enfermos y a su pedido secarles con una pañuelo la saliva, darles un vaso de agua, ponerles un casete de música y hasta dar vueltas las hojas de un libro para que puedan leerlos.
Que“55″? pensaba? no tengo dudas. Menos de su fabulosa vida de amante. Su deseo por Betty la Fea lo convertía en un Casanova desbocado. Tanto que una vez quiso pasar su brazo a la unidad vecina, para tocarla, pero se le trabó el codo en el enrejado y así pasó la noche. Debió ser reducido con anestesia y resolver la luxación del codo. Y todo por amor. Lo conocí. Nos dimos las manos muchas veces. Es de los seres más hipnóticos que conocí. Lo siento primo primate mío. Sueño encontrarlo en algunos de los múltiples avatares que cuelgan del futuro. Fónicos ambos. Para hablar de todo aquello que esta vez, aquí, no se pudo. Ya se dará.



El 16 Oct a las 5:35 pm
Esteban:
Francamente encantador.
Quién pudiera meterse por cinco minutos (me está gustando el 5 para jugarle) en los meandros de tu cerebro para descubrir en qué recodo se aparean por colisión la urbanística realidad y el onirismo indómito dando existencia a esa hiedra que crece y crece y se trepa a los edificios que consideráramos acabadamente estructurados.
Cosa e’mandinga,
Corina.
El 16 Oct a las 10:59 pm
en otra vida espero que no esté enjaulado