Semana 09 de 2008
Habemus Master Cursi. Harvard da cursos para ser feliz. Por 700 dólares tuestan el yo en un microondas. Hacen a Hamlet adicto a la hamburguesa y a Papagena fan de Robbie Williams. Vamos de peor a todavía más. Esta cátedra (¿?)se inició este mes. La llaman “psicología cognitiva” (palabra que suena a plástico). Por el despliegue automático de sus sonrisas sospéchase que Putin, Bush y Berlusconi la cursaron antes. En sus casos fue una inversión de 2.100 dólares para que la paura mundial no se note. Sorprende no lo adopte la ONU para darle una sonrisa de consuelo a especie tan entristecida. No es ningún desvarío: 700 por 6.500 millones da suma próxima a la que mueven por año armas, drogas, coimas y demás fiorituras necrofílicas. La pifia mucho Harvard con curso tan ridículo. Es la imaginación la que puede reencauzar la realidad. Y hasta inventarla. La pavada, no. Mejor sería sincerar las carreras de sociología y otras, y desprenderse de programa propio para gansos ansiosos. Acuda Harvard al consejo de Goethe “No hay nada más insoportable que 10 días seguidos de felicidad” y sugiera a los pánfilos que se enraciman por diplomarse de “felices” a seguir un curso a fondo de literatura.De allí saldrán sexómanos como Casanova, avaros como Shylock, dignos como Antígona, idiotas como Mihskin, frágiles como Anna Karenina, obsesos como Hamlet, fogosos como madame Bovary, buenazos como el Tío Vania, tipazos como Tristram Shandy, malignos como Ricardo III o doña Macbeth y de una pieza como Nora (de Ibsen). Y si algún alumno pide conocer la entera gama de la felicidad (solo posible si se ha sentido la extrema desdicha) puede reconvertirse una semana en hombre de vidrio (como el licenciado Rodaja) o en cucaracha como el joven Samsa. Programa éste que ofrezco a Harvard (gratuito) como recambio del que les vendió el doctor Tal Ben-Shahar (sic) a partir de su best seller “Ganar felicidad: descubra los secretos de la alegría cotidiana y la satisfacción duradera” cuyo título produce vergüenza ajena por toneladas. Pero “Así está el mundo” como dice el buen colega uruguayo Jorge Gestoso. Que no es que esté bien ni mal, sino “así”. Categoría del más sincero realismo que tanto ofrece a diario la más abnegada gestión de un primate humano como la más inmunda de otro. Todo lo cual lleva a aceptar que “La vida es más o menos” como sorprendió un día al filósofo la hija de Santiago Kovadloff (un diagnóstico vital que tiene mucha cuerda) Al menos hasta 2029, en que como anunció esta semana el científico Ray Kurzweil los robots alcanzarán el nivel de inteligencia humana. Lo cual tampoco es para echar campanas al aire. Sí por la segunda de las declaraciones del ingeniero robótico. La que muy poco después se podrán implantar nanobots en cerebros humanos “para que seamos más inteligentes” (sic) Al menos nos queda la alegría de que para entonces ya nadie seguirá los “cursos” de Tal Ben-Sahar.
The Twitter Press: 1/Sorpresas nos da Scioli: ante robos de equinos dispuso que caballos bonaerenses porten documentos con datos, fotos “ambos perfiles” y chip portátil (doble glup) 2/ En Nueva York exhiben primer celular flexible (sic) que puede ser usado como pulsera en la muñeca. 3/Según Consultora Fara el 74% de los jóvenes dice que le interesa poco o nada la política. 4/Sin necesidad de sondeo sábese que el 100% de la política se interesa poco o nada por los jóvenes. 5/Mientras las Cortes se manifiestan contra el uso de “bombas de racimo” Greenpeace denuncia que España las fabrica como el que más (triple glup) 6/Si Pinamar quedase en China no olería “a podrido como en Dinamarca”: allí rigen 10 mandamientos anticorrupción y penas que llegan a cadena perpetua.7/Automotriz japonesa frenó a los “empédocles”: fabricó unidades con sistema que detecta el estado de sobriedad del conductor (y según sea éste, arranca o no) 8/Ya hay PC que “conversan”: una base de algoritmos reconvierte el sonido de la palabra que “escucha” y devuelve “palabras” con respuestas coherentes (triple glup). 9/Buena noticia: el rating de la TV abierta cae en picada. 10/Otra mejor: CF dispuso 450 millones para apuntalar la estructura de la ciencia nacional.
“Yo tenia un hermano gemelo. Durante la infancia, en la piscina, uno de nosotros se ahogó. No logré nunca saber si fue el o yo”. (Mark Twain)



El 2 Mar a las 1:13 pm
Sabe que me parece Esteban, que los yanquis utilizan la estrategia de la microficción. Tienen una idea clara de los objetivos que persiguen y de lo que se quieren decir. Por lo que, renunciar a descripciones es esencial. Más importante que lo que se va a decir es lo que no se va a decir. Todo el efecto que pueden tener está sustentado en lo que no se dice, en la elipsis. El final no es un final fáctico, sino que sugiere, dispara, más de una posibilidad.
En cuanto a imaginación y realidad, para ellos es lo mismo.
Como en las Aventuras de Tom Sawyer, que la historia termina cuando los personajes pasan a ser más adultos, porque es una historia de chicos, según lo explica su autor Mark Twain; capaz que el curso recién termina cuando los participantes logran la felicidad…ja
“There is no good deed that goes unpunished”
El 2 Mar a las 10:43 pm
Ah, pero que si no son las buenas historias las que nos vayan a salvar, nos tapó un tanque hídrico.
Los puntos 3 y 4 de The Twitter Press fueron un golazo.
Me alegro que esté de vuelta, Esteban, cuando me libere lo llamo.