Semana 19 de 2008
Eramos pocos y apareció el Homo Barbijo. Es que donde se huela huele feo. Por natura y por cultura. Olor acre a volcán y a decreto. Olor tecno a civilización a la violeta. “Huele a podrido en el planeta” diría un quejica Hamlet 2008. Todo porque el libreto del famoso rey del universo se chamuscó. No es el barbijo el que entorpece sus palabras. Es su cerebro. La voz se le extravió. No consigue armar frase, sentido, pedido de auxilio. Parlotea solo o con otro pero no encuentra modo de entenderse. A lo sumo intercambia mensajes de rutina: Discépolo la vió. Este país siempre fue igual. Mejor no calentarse. Le sucede así hable del país o del mundo. El alrededor llamea, crepita, humea. Cae niebla. Baja ceniza. Visibilidad cero. El siglo 19 soñó (todo). El 20 pensó (mal). El 21 balbucea (y no se aclara). Ahora no se sabe donde está la historia. Ni la lógica. Lo humano se quedó sin portavoz. Cada noticia urgente es un refrito retro. La violencia detenta el poder mundial. No hay timón (hay azar). Nacemos a razón de 9.100 por hora y en 2025 seremos 11.000 millones. Vaya Babel la que alzarán. Lo global vendría a igualar el mundo y lo llevó al empaste. Liquidó al colibrí. Instaló el disparate. Metió Harry Potter en el imaginario de los chicos de la Puna. Multiplicó al Gran Pacman de Orwell. Salvo Swift, Beckett, Lichtenberg, Vonnegut y algún otro diplomado en reir ante el verdugo, muy pocos se salvaron del manoseo desbocado de la técnica. Grandes libros laten mudos encapsulados en fríos chips del tamaño de un arroz. El arte boquea. La pintura se despintó. La filosofía siestea en la cueva de Platón. China (1.500 millones) regula cuota de hijos y lidera la clonación humana (sic). India se avecina a China. De 195 países, solo 25 pasan control de calidad democrático. Lo global instala el “no lugar”. Saca al planeta de su eje. 6 mil millones de muñequitos deambulan a su suerte en un planeta que no quieren. Sueñan con paraísos y amanecen en la realidad. No hay un guía a la vista (solo corsarios). No hay timón (hay azar). La piedad es bien escaso: a la mitad de la especie le importa un bledo la mitad que adolece velorio perpetuo. Lo llaman “cambio de época” pero se trata de un colapso padre. En medio de la mayor concentración de armas de la historia y el más ruinoso estado del planeta, la hambruna amenaza otra vez a millones de habitantes. Esto, en el siglo 21. Habiendo ya pisado la Luna, abierto el átomo, descifrado genes, clonado animales, merodeado el sistema solar. Como si una corriente de la especie marchase hacia su realización y la otra a disolverse en el absurdo. Ajena al mega descalabro la semana no dejó de sorprender. El telescopio Newton y los cálculos de cabezas prodigiosas determinaron que todo lo que vemos en el universo (gases, galaxias, átomos, plantas, nosotros, estrellas, mares) apenas representa el 5 por ciento “de lo que debe existir” (al resto lo llaman “materia oscura”) Por el otro, Sony informó tener lista una cámara fotográfica que corregirá rostros tristes o desvaídos que posen ante ella. Un chip secretísimo los “traducirá” lindos, tranquis, felices. Al fin (menos mal) una buena.
The Palabrero Press: 1/Según Gallup el 58% de los habitantes del país no leyó ningún libro en el último año (triple glup) 2/En acto oficial CF atacó (otra vez) a la prensa y cuando un periodista radial le desmintió un dato fue sacado rapidito del recinto (grosso ¿eh?) 3/Científico canadiense trae alivio a 250 millones de sordos de pocos recursos: audífono alimentado por energía solar. 4/Mediante lema “Por favor, hazlo en casa” el subterráneo de Tokio sueña con cambiar costumbre de japonesas de maquillarse en los vagones 5/Al movimiento que lucha porque no se utilicen animales en la investigación se sumó otro (en Suiza) que pide no se ofenda “la dignidad de las plantas” (sic) 6/Según el paleontólogo británico Richard Fortey la rata es la especie a la que parece irle mejor con el hombre. “Salen ganando con nosotros” apuntó.
“El hombre no es una obra maestra. Pasa que vino a un sitio donde no lo necesitaban. De no ser así, ¿por qué se empeñaría en que lo necesita todo para sí? ¿Por qué iba a andar de aquí para allá alborotando tanto, dándose importancia, hablando de las estrellas, metiéndose con las hojas del césped?” (Joseph Conrad)


El 11 May a las 4:39 pm
como siempre un placer intelectual!