Semana 22 de 2008
¿Y si vendemos el país? (digo, antes de seguir rompiéndolo como lo hacemos) Venderlo, sí. Ponerlo a remate. Darlo al mejor postor y repartir entre 40 millones lo que den. Tal como va, no va. Japoneses, escandinavos o alemanes, en tres años, lo pondrían a la cabeza del mundo. Nosotros no podemos. O tal vez no sabemos. Y, seguro, no queremos. Venderlo, digo, antes que no quede nada por vender. Lula frenó esta semana con leyes la gula de mercaderes foráneos que merodean su Amazonia: ”El mundo debe saber que tiene dueño: el pueblo brasileño”. Aquí compran glaciares, minas, pedazo de provincia aquí, lagos allá. Que el país tiene 2.800.000 kms cuadrados es un dato de antaño. Cuando había gente mejor que nosotros. Hoy habría que descontar lo comprado y mapear de nuevo. No hay quien lo haga. Estamos muy ocupados en mascar el chicle del traspie de Nalbandián, la opción Agüero o Messi o la bailanta de Tinelli. Por eso, antes de que no quede nada, mejor vendamos. Es que, o no nos queremos o no queremos al país. Tal vez lo nuestro fuera Marte (o la Luna) En la Tierra la desbarramos día a día. No damos pie con bola. Perdemos la calesita. No nos acoplamos a los que se llama país. Algo no cierra. Tal vez si primero pasáramos una década en Alaska o Namibia. O si nos obligaran a obtener un máster de ciencias sociales en Afganistán. Puede que al regreso nos fuera distinto. Otra sería la Argentina y nosotros en ella. Pero así no va. Este no es el modo de tratar al país boutique que nos tocó en la ruleta de naciones. Por eso: vendamos. ¿Qué es una propuesta indecente? Sí. ¿Realista? También. Porque ¿hasta cuándo puede una población vivir a espaldas de sí misma? ¿Y no por ella sino por la gente que elige para que la acose y abuse socialmente? ¿Odiamos el beneficio? ¿Nos place el maleficio? ¿Hasta cuándo esta maligna furia por demoler, anular, depredar, no entender, el lugar donde vivimos? ¿Cuánto tiempo más ser el hazmerreír del mundo? Sobran pruebas que preferimos no ir a mejor y ahondar lo peor. Salud marginada. Educación al garete. Seguridad a la intemperie. Ministros que no espabilan. Gobierno trucado. Vendamos. Gran Bretaña fue el primer país en ponerse precio: 8,8 billones de dólares. Sumó autos, aviones, caminos, edificios, puentes, todo lo alzado allí en sus siglos (menos la gente, claro). Aquí, en proporción y dada la calidad de la tierra, el precio se iría a los 100 billones. Pero ¿quién lo compraría con nosotros dentro? Es aquí donde falla el más fantástico negocio del planeta: comprar la Argentina. Todo por ser como somos. En el reparto nos podrían tocar unos 5 millones de dólares per cápita. Seríamos los 40 millones de turistas más acaudalados, la ciudadanía millonaria más grande de la Tierra. Pero zíngara. De andar saltando de país en país. De “no hallarse” en ninguno. Hastiados de hoteles. Vaciados de palabras. Huérfanos de tics, filias, fobias, sueños, ídolos y pasiones comunes a todos. ¿Sería negocio? (Pesadilla de este calibre me quedó tras 80 días de soportar la ristra de galimatías de quien luce como 1er. ministro y portavoz de un muy encarajinado propósito oficial)
The Palabrero Press: 1/Juez australiano absolvió 86 años después (¡por inocente!) a Colin Campbell, ahorcado en 1922 por violador (sic) 2/Desde el “Polo Norte” de Marte (zona ártica llamada Vastitas Boreales) envía fotos la sonda Phoenix (triple glup) 3/Abuelas de Plaza de Mayo dan con el 90º nieto secuestrado por la dictadura: Laura Ruiz Dameri, de 28 años, 4/ Retrato de CF, por Darwina Galicchio (Abuela de plaza de Mayo):”Hermosa, inteligente, coqueta, maniquea, vanidosa, egoísta y lleva el país como la mona” (glup) 5/ Vestida de blanco y con diadema floral en su cabeza novia de 102 años casó en Bahía con novio de 63 (sic) 6/ Pese a que sobran en la ONU y otras guaridas la ciencia se propone revivir dinosaurios 7/Chau ratón: Bill Gates mostró versión ensayo del Windows 2009 con pantalla táctil que oficia de puntero y teclado. 8/ NASA informó que pregunta más frecuente de la gente sobre viajes espaciales es “¿Cómo defecan los astronautas?”
“Cuando uno sobrevivió a dos o tres generaciones, ve a ciertas novedades como pruebas de circo: la primera vez son llamativas, la segunda ya no tanto y la tercera son tediosas” (Schopenhauer)


El 1 Jun a las 2:28 pm
Su tristeza es la mía, y la de mi madre y la de mis ancestros.
Mamá me dice: Hoy quiero que los romanos vuelvan a tirar a las fieras…ay! no me dí cuenta que Krsitina está en Roma (glup)
Y siento vergüenza de género, mire. y me da tanta bronca que el otro día para descargarme grité muy fuerte K Y LA REPUTAMADREQUETELOREPARIÓ…(BIP) COMO SE NOTA QUE NUNCA TE FALTO UN PLATO DE COMIDA HIJO DE MIL!
moderelo al comentario si quiere, Don Èsteban…la verdá no quería no quería…pero pa tristeza ya está la ancestral…seamos los payasos seamos…que den la vuelta al alma y la haga reir…
El 1 Jun a las 2:42 pm
Bailemos un Vals, bailemos, y dejemos la tristeza suelta, bien suelta…seamos los payasos, seamos… que den vuelta al alma y la hagan reir
El 1 Jun a las 12:28 am
1) Después de mucho tiempo he comprendido la expresión “…No damos pie con bola…”
2) (Schopenhauer) se copió de ex Secretario de Cultura de la era K.
3) Hasta cuando puede soportar el quicio de una persona recta tanta barbarie?
Cordial Saludos!
El 1 Jun a las 3:34 pm
Esteban, excelente post que nos invita a reflexionar a todos los argentinos.
Quizás podamos entre todos nosotros (blogs mediante) cambiar un pedazo de nuestra historia.
Creo que no pasa solo por no dar pie con bola como dice Federico, sino que hacemos todo lo posible para que nos vaya mal. Incluso todo lo que hacemos bien lo transformamos en algo que funcione mal.