Con esto no se juega

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Que un criminal regrese al escenario donde concretó su fantasía es pulsión que Freud explicó y todo aprendiz de detective estudia en primer año. Menos frecuente es ver a una víctima solazarse con las imágenes de quienes son  lo más degenerado y perverso de “su” especie. En cualquier mesa de luz del mundo suelen alzarse  muestra de afectos que cuidan al dormido. Van de fotografías de amores caseros o mundanos a estampitas de santos, osos panda o “El beso”de Klimm. Breve como es, en ese espacio se acomodan algunos signos de nuestra identidad. Esto es que “dime que tienes en la….y te diré que, etc”… Y  ¿qué diríamos de enterarnos que alguien duerme a 20 centímetros de los ojos de Drácula, la cara de López Rega o la boca de Hannibal Lecter. ¿Y que si alguno acaricia con sus manos los bigotes de Stalin o Hitler sin que le brote una urticaria imparable? La vida da sorpresas pero el bicho humano las da más. En Andalucía dicen que hay gente “pa tó”. También la hay “para todo” en Alemania.

En Hamburgo, dos editores “creativos” de esos que nunca faltan (o que pulsan bien las oscuros pliegues del mercado) lanzaron un juego de naipes que corta el hipo. Desecharon trillados ases y damas, vaciaron un divertimento infantil llamado Quartet (en el se disputa la tenencia de flores, animales y bicicletas) para alojar allí a 32 de los mega asesinos más odiosos del planeta. Basta verlos para sospechar que el juego de naipes (al que bautizaron The Führer Quartett) fue editado en alguna imprenta del Infierno. Pero se trata de un emprendimiento comercial que pese a las críticas que recibe rinde a sus autores ganancias que no obtenían con productos que venían ilustrados con los símbolos de siempre. Lo que prueba que hay tal hastío ante la repetida imaginería global que la gente termina por elegir lo peor con tal de que sea diferente.

En cada baraja aparece el retrato de un dictador, el país que asoló, datos biográficos sueltos y cuánto tiempo estuvo en el poder. En el que corresponde al rumano Nicolás Ceacescu se lee que éste se creía una reencarnación de Drácula, mientras en el caso de Pinochet se dice que destruyó un sistema democrático con ayuda de los EE.UU pero que más tarde “construyó otro que a su vez lo derrocó” con un comentario de cierre de dos palabras (“¡Algo estúpido”) que no aclara si está referido al dictador o a lo absurdo de su “obra”.

Hitler, Stalin, Franco, Ceacescu, Hussein se reúnen así en macabra cita y van de unas manos a otras como si fueran fotografías de actores o estampas de mártires de la humanidad. Algunas críticas señalan el peligro de dar divulgación lúdica a tamaños asesinos pero los editores se defienden argumentando que el objetivo del juego, a diferencia del Quartett original, no es el de promover la valoración de tal o cual naipe según sea el que gane. Sus creadores (el cineasta Jörg Wagner, de 40 años de edad, y Jürgen Kittel, de 44) declararon al “Bild” que no tuvieron una idea política al desarrollar el producto y sí un propósito moral: “Quisimos quitarle el poder que aún poseen algunas de estas figuras. Si uno puede reírse de ellos se les teme menos” Defensa floja tratándose de nombres relacionados con el asesinato de millones de personas. Llueven las críticas pero el “invento” les resultó: en pocos días vendió 2.000 unidades y ya está pronta una edición mayor. Karting, senador por Berlín, de 66 años, calificó al juego de “mal gusto” y el historiador Arnulf Baring lo atacó “por relativizar la enormidad de crímenes cometidos por los retratados. Cuanto más atrás en la historia quede el Tercer Reich, más extrañas son las formas de analizarlo” concluyó.”La polémica crece y la replica de sus creadores se afina. Dicen que a diferencia del juego tradicional aquí no se trata de coleccionar tantos naipes de “tal cosa” como se pueda. “En nuestra versión gana quien primero se deshaga de todos los dictadores” Por ahora, hay empate.

Un comentario a “Con esto no se juega”

  1. Oscar dijo:

    Es un juego, nada mas, no quieran mirar mas allá. Que huecos que son. Seguro que si salen un juego de naipes con judios todo el mundo esta feliz.

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