30 Ago
Semana 35 de 2010
Dado que pónese espeso hacer historia solo queda huir a donde sea e intentar otra. Más o menos así reza la ideario que mueve a muchos jóvenes del mundo y de aquí. No son ni blandos ni suicidas ni loquitos. Son lúcidos.
Dado que pónese espeso hacer historia solo queda huir a donde sea e intentar otra. Más o menos así reza la ideario que mueve a muchos jóvenes del mundo y de aquí. No son ni blandos ni suicidas ni loquitos. Son lúcidos.
Si nuestro país fuera un barco, ¿conoce alguien su rumbo? ¿Posee carta de navegación, cuaderno de bitácora, timón? ¿Por qué tiene dos popas? ¿Por qué su tripulación se la pasa discutiendo de litera en litera? ¿El capitán está loco? Fogwill y Martinheitz ya tienen las respuestas.
O es una foto “a lo Magritte”. O es el inicio de un cuento de Gogol. O es el vodka. Cualquiera sea su origen, esta imagen merece un simposio.
Esta foto me cayó del cielo en 1981 y desde entonces flota (y me cuida) alzada sobre la cabecera de mi cama. Sobran motivos.
Créase o no había más cordura vital en un cromagnón garrote en mano que en la sesera de un primate 2008 revoleando máster de Eton. Mezquinos, siempre leímos “corto” el mandato de honrar padre y madre.