11/08/2014
por Esteban Peicovich
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Defensa del paraguas

El más fascinante objeto inventado por el hombre es una campana de tela en gajos que usamos contra la lluvia. Y si acaso, para quejarnos. Su previsible nombre responde a su también previsible función y aunque se lo supone un pariente próximo del parasol y la sombrilla, nada los une.

La diferencia la marca el destino. El paraguas es el objeto con más alta vocación de pérdida. Ninguno como él para mudar de mano, casa o ciudad. El paraguas es nómada. Viaja desesperadamente.

Es como el hombre.

Náufragos del tercer milenio que somos, toda reflexión sobre grandes sueños parece arcaica: solidaridad, utopía, ideología, cultura, son asuntos que se denigran día a día. Continuar leyendo →