Semana 29 de 2008

Alguien debió avisarle. Pero quien va y le espeta a Ricardo III “Es la democracia, estúpido”. Montado en furia, vista nublada y con el ego a mil, Kirchner sitió la Casa de las Leyes, seguro de vencer. Palco insólito. Sin Cristina (esposa),pero con suegra (Ofelia) y cuñada (Giselle). Parafernalia de costumbre (trompetas, bombos y matones) y arenga con sintaxis de trinchera. A 5 kilómetros no había ejército alguno. Pero su despiste político lo especuló. O un miedo oculto lo imaginó. O su infantil picardía lo inventó. No habló: aulló. Quien cacarea de ser el concesionario de la defensa de los derechos humanos, peroró como militar. Sintaxis ripiosa. Frases de pólvora. Obuses como adjetivos. Tanto se “sacó” que al cuarto de millón de civiles reunidos en Palermo lo calificó de “golpista”, “grupo de tareas”, y “antipatria”. Su bélica soflama buscó enardecer a unas sufridas gentes del conurbano traídas “a la carta” para apoyar al líder más bizarro de la Argentina última. Como siempre, tratándose del visionario K, la realidad le jugó la mala pasada de no estar en su mira. A su  voceado caballito de batalla “Los del campo son gorilas” le respondía ajena y en silencio una pancarta alzada junto al monumento a las cuatro regiones argentinas. Poética y certera: “Somos tierra y su paisaje. Somos imborrables”. Allí, durante horas, se desarrolló una mayúscula y pacífica cita de reclamo legal. Alrededor del monumento que también lo es de lal Carta Magna. Solo la afiebrada cabeza de Kirchner (y la de alguna próxima soldadesca) insistía en fogonear como casus belli una división campociudad inexistente. Las banderas y voces del bosque de Palermo coincidían en la urgencia de ponerse a trabajar, adecentar normas y echar agobios y ripios a la banquina. Pero ya se sabe. Puede que Dios no sea argentino pero Shakespeare sí. Inflamó tanto el ego de K. que el gaznápiro acabó ofreciendo su reino por un voto. No escuchó ni a los otros ni a los suyos. Despreció la conseja del refranero. Ninguneó antiguos avisos de cordura. 3.000 años atrás los caldeos ya graffiteaban sus murallas con la advertencia “No aumentes tu destino”. Los carteles que más aplaudía K. eran los inspirados en su prédica falaz y frontal “Los del campo son gorilas”. El supermartes de la Semana 29 mostró al país partido en dos. Y el mimiércoles reunió a los 72  provincianos  del Senado que debían sacarlo del marasmo. Además de hipnótico espectáculo televisivo fue una vital transfusión de espíritu republicano que desde hace tiempo no recibía el cuerpo cívico del país. Que 36 voceros empardaran a otros 36 podría ser otro “error de la estadística” (según Borges). Pero lo que da certeza a la democracia es la existencia del 1, del impar, que permite direccionar lo que se estanca en cero. Ese 1 lo corporizó Julio Cobos como titular del Senado. Sus dramáticas frases dieron tras 23 minutos con la que en ejercicio de su dignidad devolvió a la ciudadanía su confianza. Así como a través del campesino Alfredo De Angeli muchos tomaron conciencia de que su país no es un programa de televisión, con Julio Cobos, recuperaron su confianza en que es posible detener la impunidad y ponerle coto a los actos del César de turno. Durante 120 días se vivió en la pegajosa duda social de no saber que depararía el futuro en los próximos 5 minutos. Lo sucedido probó que se puede recobrar el país. Que aunque uno anochezca en “bombo” puede amanecer en “ley”. Que solo basta con decir “basta”.

The Primate Press: 1/Primer español fue ruso: sus restos aparecieron en Burgos y aseguran que llegó del Cáucaso hace 1 millón de años (glup) 2/Científicos californianos crean riñón automatizado y portátil (pende del cinturón, como un celular) 3/Japón se pasa: lanzan robot que recorre oficinas de noche y echa a quienes “por adictos” (sic) hacen horas de más. 4/ “¿Dónde estás cuando no estás? Donde estés” (de una copla anónima) 5/El planetita donde usted parla, come, labora y pernocta pesa 5.972 trillones de toneladas (no dude de la cifra: en la Tierra todo se sabe) 6/ En Teruel (España) descubren la telaraña más antigua del mundo: tiene 110 millones de años y tres insectos atrapados (avispa, escarabajo y mosca)

Somos todo el pasado, somos nuestra sangre, somos la gente que hemos visto morir, somos los libros que nos han mejorado, somos gratamente los otros” (Jorge Luis Borges)

Semana 05 de 2008

“Maten a Borges” gritó socarrón Witold Grombrowitz desde el barco de su adiós a jóvenes apóstoles que pedían un último consejo. Pero no se puede. Borges como la Chacarita que cantó, también “sobremuere”. Tendrá domicilio fatal en Ginebra pero anda más despierto y hacedor que nunca. No hay modo de escaparle: vivimos dentro suyo. Y bien que se ocupó de que la muerte no pudiera con él. Soñó una cúpula geodésica que encapsulara el mundo y la realidad le hizo caso. Cada día más voces (entre ellas la de Umberto Eco) propagan la nueva de que Borges a pesar de ahondar en temática pre tecnológica, vaticinó el arribo de la Red. Noam Cohen, del NYT, aventura que entre 1930 y 1950 un ser anticuado (sic) que sería Borges, valoraba los libros por sus palabras pero también por el artefacto que eran. Ahora, en libro titulado (nada menos) “Borges 2.0. De textos a mundos virtuales”, la ensayista Perla Sassón-Henry estudia las conexiones del Blog, la Wikipedia y YouTube (el llamado Internet 2.0) con relatos precisos de Borges. Aquellos en los cuales el lector es partícipe activo en lo que lee. Describe a Borges como un hombre del pasado con visión futurista. Bibliotecas infinitas. Hombres que no olvidan. Enciclopedias en colaboración. Mundos virtuales. Variedad de estos símiles como también ”agujeros” desde los cuales es factible apreciar el planeta entero. Interpreta además que Borges predijo la Edad Digital al reflexionar sobre su ceguera rodeada por las infinitas páginas de la Biblioteca Nacional. Viajero de su eternidad, Borges no termina de sorprender. Ahora se nos instala olímpico como Dios de la Cibernética. Su cuentística se acepta como canon por quienes asocian la nueva tecnología con la literatura. Lo confirma una flamante edición inglesa de “Laberintos”. En 1960 la prologó el académico André Maurois. Hoy la precede un estudio del autor ciberpunk William Gibson (sic). ¿El Ciber Borges? Pues sí. Día a día, este ex hombre que soñó ser libro, puja por reaparecer en más asombrosa variación. Ya no es un escritor sino una entera literatura. No un estilo, sino una mutante materia fónica que aumenta a medida que se lo lee. O se lo nombra. Serie de reencarnaciones que no cesará hasta concluir en la más fantástica de las bibliotecas andantes del planeta. En esa forma del paraíso que imaginó para sí en el “Poema de los dones”. ¿Matar a Borges? La ironía del filoso Witoldo acaba neutralizada. No es posible matar lo que no muere. El niño de 86 años simuló morir y buscó refugio bajo alfombra de grava suiza junto Calvino (que sí está bien muerto). Desde allí contempla como se descubren o se dan por novísimas, maravillas que el supo guardar en las cajas chinas de su escritura. “Somos Borges” porque su hipnótica palabra nos cautivó. Y “estamos en Borges” por ser habitantes de los ciertos futuribles que su imaginario entrevió. Bajo el paraguas Borges. Lo cual es buen cobijo. Resguardados por el fabuloso sustantivo Borges. Ese insólito, mitológico animal verbal, al que Sábato reconoció “gran poeta” y fijó con los siguientes 15 adjetivos: arbitrario, genial, tierno, relojero, débil, grande, triunfante, arriesgado, temeroso, fracasado, magnífico, infeliz, limitado, infantil e inmortal”.El.

The Twitter Press: 1/Un tesoro: 3.500 fotos inéditas que Robert Capa tomó durante la guerra civil española aparecieron en México en 3 cajas con 127 rollos en negativo.2/Un satélite de EE.UU está dando vueltas por el espacio fuera de control y amenaza caer a Tierra este febrero (glup) 3/ Según datación por carbono 14 rusos usaban botas de cuero y polainas 27.500 atrás. Pero cayó la marca: constatan que chinos lo hacían desde hace 40.000 años. 4/Comentario de veterano: de chico uno aprendía que el Mato Grosso era el pulmón de la humanidad y ahora aprende que desaparece un 8 por ciento por año.(glup) 5/Los celulares impulsaron el consumo público en el 2007 con crecimiento de 23,4% (hubo 48% más de llamadas 39,4% más de mensajitos de texto) 6/En Rio una jueza prohibió a una scola do samba utilizar al holocausto como tema y para desalentar desaforados multará con 30.000 dólares a quien porte careta de Hitler (sic)

“La historia nos enseñó que un hombre puede leer a Goethe por la tarde, tocar Bach o Schubert por la noche, y a la mañana siguiente concurrir a su trabajo en Auschwitz” (George Steiner)

Sorpresas te da la vida

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Un peoncito de Pehuajó entrando a Las Vegas no estaría tan despistado como este camello llevado a cumplir exótico turismo en Dubai. Sofoco habrá sufrido en el instante de cambiar de piso y pasar del planeta Arena al planeta Tierra. Y el tembleque que le provocará la catarata arquitectónica a bicho de visión tan austera. En el álbum del ojo no guarda más de 20 fotos fijas: sol, camella madre, luna, odiosa carota del conductor, caravana a lo lejos, mercado, aldea mínima, y se acabó. No hay imaginación que aumente esto. Su memoria es rumiante. Hay noches en que el camello llega a pisar la luna de tanto andar. ¿Calculó alguien cuántos kilómetros de desierto recorre este animal en su vida de portador? Desde que nace, la seguidilla sin fin de surfear de duna en duna. De allí lo estupefacto que se lo ve en retrato fuera de casa. Parece inmerso en tal duda que ni camello cree ser. No es lo mismo traspasarlo a La Rioja o a las Canarias (donde es vecino de Saramago) que dejarlo aquí. Fue escuchar un “arre” (en árabe) y verse metido de pronto en la Disneylandia del desierto. Dubai. Y si a un forastero hombre le cuesta degluir esta dislocada joyería de acero y cristal, la que estará pasando un camélido que no es de cambiar de paisaje natal. (Y además, de pocas pulgas)

La reacción que lo sacude por cambiar de hábitat es natural. En mi caso, la viví al revés. A metros de la Esfinge (cuya nariz destrozó Napoleón) intenté, tozudo e ingenuo (esto es, ignorante) de encaramarme sin más a un camello, jinetearlo y tomar fotografías desde la duna de su jiba. Y me sucedió lo que a éste delante de los rascacielos: el mundo se puso a ondular peligrosamente. Nadie es tuareg por vocación. Se requiere haber masticado mucha arena, asimilar sílabas arábigas que instruyen el sube/baja y, claro, no cometer la porteñada de hacerlo con mocasines. En, fin turbulencias iguales a las deben estar sacudiendo el interior de nuestro personaje aunque su cabeza disimule.

La imagen es escueta. Habría que saber como se comportaron sus patas pero el fotógrafo buscó plasmar un efecto extremo contrastando testa y gigantismo urbano. Este animal no es sociable. El haber colonizado caballo, vaca, oveja, burro, etc. ni da lustre ni sirve para amaestrar al bicho que a uno se le ocurra. Más fácil es hacerlo con el hombre ( y allí está el Mega Octopus del Grupo de los Ocho y sus éxitos, como haber metido a la casi entera humanidad en su Jaula Global de Aclimatación). En cuando la animalia general la sumisión se obtiene mediante firmes instrucciones veterinarias que moldean a los cachorros hasta darles una personalidad que suponemos de ellos y no es más que reflejo de la nuestra y de los reflejitos de Pavlov.

Así como lo ven (porte intelectual, avizor, distante) el camello tiene mala uva. Son de una pieza para jugársela en la travesía que sea por el Sahara o donde arena haya. Pero el camello es de los animales (incluido el hombre) que más se hace respetar. Tiene claro que su destino da lo muy poco que da y con talante budista (pese a ser de otro equipo de dioses) acepta la carga que se le ponga. Pero no olvidan el latigazo o la crueldad repetida del cuidador. En la vendetta, son sicilianos. Quien se ensañe, las pagará. Camelleros que hacían cola para negociar sus animales fuera de servicio en el matadero de Marrakech me contaron sus reacciones más peligrosas. Durante la subasta que los lleva a la degollina olfatean sangre de prójimos en los delantales de sus verdugos y se rebelan con patadas y cabezazos. Y su modo de vengar injurias no lo descubriría ni el inspector Poirot. Aguardan la alta noche y cuando su sádico conductor ronca plácido, con levedad de mariposa apoyan de a poco su pesada cabeza sobre la izquierda del pecho. Ahogado, impedido de liberarse vendrá el infarto. Bicho raro. Borges espió su currículum. Le sorprendía que en el Corán no hubiera ni uno. En la Biblia, sí. 3.000 Eran de Job.