7 Dic
La ciudad que no existe
Aunque duela, es así: ir de España a Estados Unidos es comprobar que Europa se quedó en 1492. Más cruel todavía: comparada con Nueva York, cualquier ciudad europea desaparece en naftalina. De Praga a París, de Londres a Roma, es igual: el tiempo pesa, los tejados crujen, duele lo nuevo. Aquí, en cambio, de tanto […]



